mundo sin gobiernos

Corriente Alterna: El mundo sin gobiernos.

Como todos sabemos, este es un año electoral en México y nos depara el martirio de
las campañas políticas. Y aunque aún no arrancan oficialmente las contiendas, los
medios ya empiezan a saturarnos con promesas desbordadas, acusaciones recíprocas
y todo lo que conlleva este proceso, enojosamente patrocinado con muchísimos
millones de pesos que vienen directamente de nuestros bolsillos. Al parecer este es el
precio de la democracia en un país de instituciones opacas. Ante esto, inevitablemente
me viene a colación el chiste que dice: Si se subieran todos los políticos a un ring de
luchas para matarse a golpes ¿quién ganaría? Ganaría México. Algo excedido, pero
¿y si no fuera sólo una mala broma y sí una posibilidad?

mundo sin

Es decir, que se extinguieran los políticos y con ellos los gobiernos así como el pájaro
dodo. No más proselitismos, elecciones, gabinetes, congresos, partidos, burocracia.
-Caeríamos en el oscurantismo, claro. -Seríamos un temible monstruo descabezado
que correría sin rumbo para caer en un abismo y con ella la humanidad-, me dirán
muchos. Yo creo que sí es factible y de hecho les puedo ofrecer una prueba de ello.
Está exactamente frente a nosotros en este momento. Es Internet. Una comunidad que
alberga a miles de millones de personas de prácticamente todos los países, credos,
edades, culturas y condiciones sociales. Que además es altamente organizada,
incluyente, eficiente, carente de fronteras y sorprendentemente sin la dirección de
gobierno alguno.
¿Y cómo es posible que una estructura tan compleja pueda funcionar sin siquiera un
líder específico? Yo considero que la red puede comprenderse como una entidad
colectiva, en la cual todos nos comportamos de acuerdo a un código tácito, sutil, pero a
la vez contundente, que define muy certeramente lo que entendemos como lo
humanamente aceptable y aquello que no lo es, se rige por un consenso global.
Cada vez que se divulga algún evento, se dispara un proceso de análisis de los
usuarios que colectivamente adoptan un veredicto común y lo vierten como un
poderoso caudal, ya sea para encumbrar o para tundir. Así han caído diversos
personajes inmunes a la justicia pero no al implacable brazo de la opinión pública. Que
no precisa de tribunales, ni magistrados, ni libros de leyes. Porque no los necesita.
Aquí el Derecho es la voz del pueblo.

libertad en la red

Incluso la economía convencional se ha visto rebasada por las criptomonedas, que
aunque se encuentran en una peligrosa burbuja, han demostrado ser el instrumento
financiero natural de la red. ¿Quién las norma? Los mismos cibernautas mediante la
libre demanda de la divisa. Lejos del puño del Banco Mundial. Misma situación con Uber y su jaque mate a las mafias de taxistas, cobijadas siempre por algún lúgubre
funcionario. Cuyo éxito se basa en la equidad con la que trabaja su sistema. Al recibir
en tiempo real la información de sus usuarios, para asignar el traslado al socio óptimo.
Es su comunidad el agente de cambio.
Incluso los imperios digitales están a merced de su público, que al sentirse
defraudados, sin más, dan la espalda a sus anfitriones. La lealtad es condicionada y se
soporta con el cumplimiento de las expectativas.
Estoy convencido que el mundo ha iniciado un viaje sin retorno, en el que los gobiernos
tal como los conocemos desaparecerán en algún momento, para bien o para mal.
Simplemente porque no tendrán cabida. Así como en el ciberespacio.

Corriente Alterna: La vida después del NAFTA.

Como ya todos sabemos, el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica se encuentra en una fase de ríspida negociación en la que todo parece indicar que está viviendo sus últimos días. Esto no es de sorprender, parecía algo inevitable desde que Trump dio el campanazo en las elecciones y retomó su promesa de campaña de aniquilar este acuerdo, a su modo de ver el peor error de la historia de los Estados Unidos.

Esta postura irreconciliable ha preocupado a muchas personas, ya sean mexicanos, norteamericanos y canadienses que no compartimos la filosofía de una economía enclaustrada en pleno siglo XXI, en la que se ha demostrado que su aislamiento del mundo termina por matarla de inanición. Ahora bien, ¿qué podemos hacer además de lamentarnos y resignarnos a un destino funesto? Lo primero, considero que es ver al mundo como tal: ciento noventa y cuatro países distribuidos en cinco continentes, con aproximadamente seis mil habitantes, innumerables lenguas y diferencias socioculturales. Y no solo los Estados Unidos de Norteamérica, por más cerca que estemos.
También se requiere voltear a los avances que México tiene respecto a Comercio Internacional y nos encontraremos que existen actualmente doce Tratados de Libre Comercio con 46 países, 32 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRIs) con 33 países y 9 acuerdos en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración.

Sin embargo, por una cuestión -creo yo- de conformismo, estos no han sido aprovechados en su totalidad y presentan grandes oportunidades de negocio para México. No olvidemos que recientemente a un cargamento de cien toneladas de aguacates, le fue negado sin argumentos el acceso a Estados Unidos, e inmediatamente Japón levantó la mano para que le fuera surtido.

Una siguiente etapa puede ser la incursión a mercados asiáticos como China bajo un esquema de libre comercio. Que de inicio causa un fuerte y hasta cierto punto justificado temor por la disparidad de nuestras economías, pero puede sernos muy ilustrativo revisar los casos de Chile y Costa Rica. Quienes ya cuentan con tratados comerciales con este gigante y en términos generales han sido favorables para estos países. Cuya situación geográfica se pensaría que haría poco viable esta relación de negocios y por el contrario, ha desarrollado significativamente su actividad económica al acceder a un mercado tan vasto como el chino. Que a diferencia del de nuestros vecinos, no puso mayor objeción a los términos de los tratados y se convinieron rápidamente. Finalmente, para los bienes intercambiados entre los Estados Unidos y México que ya no sean amparados por el NAFTA, se podrán regular por las reglas de la Organización Mundial de Comercio del cual ambos países son miembros, claro, mientras Trump no le eche el ojo.

zanahoria vs garrote

Corriente Alterna : ¿La zanahoria o el garrote?

Durante el verano de 2004, se presentó en la televisión británica, un programa cuyo
elenco consistía de individuos comunes, de entre veinte y treinta años, sin
mayor vínculo que estar desempleados. Aleatoriamente, se dividieron en dos
grupos antagonistas que competirían en tareas diversas en las hostiles montañas
escocesas.

El primer grupo, denominado la zanahoria, sería liderado por un
experimentado motivador organizacional, quien premiaría al grupo por cada logro
obtenido. En caso de fallar, no habría sanción alguna, solo retroalimentación,
análisis y replanteamiento de estrategia.

Para el segundo grupo, la situación sería diametralmente opuesta. Los miembros del
grupo no tendrían nombre, sólo número, y serían guiados por un tiránico ex
sargento del ejército británico. Su estrategia se basaría en el reforzamiento
negativo, es decir, la recompensa a recibir por cada logro, sería no ser
castigado. A este equipo se nombró el garrote.

La primera prueba fue fácilmente dominada por el equipo de la zanahoria. Por su
éxito, fueron recompensados con una cena preparada por un exclusivo chef y
servida en su cómoda tienda de acampar. Para el desdichado equipo del garrote,
la velada fue distinta, se les ordenó recolectar pesadas piedras y con ellas
levantar un colosal montículo. Cuando concluyeron la titánica obra, les
ordenaron derrumbarla.

Las pruebas continuaron y las zanahorias parecían imbatibles, la competencia estaba
sentenciada. Sin embargo algo inesperado ocurrió y a todos tomó por sorpresa, a
todos menos a uno. Al intransigente,
pero astuto sargento.

Puedo decirles que por funesta que se perciba esta situación y absurdo que parezca,
ha llegado el momento en el cual, tengo a mi rival en mi
puño. ¿Por qué? –Decía el miliciano de frente a la cámara mientras esbozaba una
sonrisa socarrona–. Es muy simple, el equipo de mimados, ha comenzado a perder
motivación porque se ha acurrucado en su zona de confort, su motivación ahora
es reemplazada por la apatía. De igual forma, mis hombres ya tienen un grueso
caparazón y no hay castigo que les duela, ya no tienen nada más que perder, es
momento de darles algo.

El sargento entonces reunió a su grupo y les hizo una oferta insólita. A partir de ese momento,  les permitiría pasar la noche dentro de una decrépita barraca y no a la intemperie,
como siempre lo habían hecho. Si perdían, regresarían a las inclemencias.

A la mañana siguiente, los garrotes arrasaron y nunca más fueron vencidos.

Hace más de una década desde que el polémico show concluyó con una conmovedora
celebración de los garrotes, quizás más emocionados por haberse liberado de
su  pesado yugo, que por el jugoso cheque
que se embolsaron. Sin embargo las voces en pro y en contra de estos métodos
siguen confrontadas, continuando la pregunta abierta: ¿La zanahoria o el
garrote?

Putin

Corriente Alterna: La guerra por la inteligencia.

En 1982, el cineasta francés Jean-Jaques Annaud rodó la súper producción La Guerra del fuego, basada en la novela homónima. Esta magnífica película situada en el Pleistoceno, nos narra la lucha de los individuos de entonces por controlar este elemento. Cuando la tribu de neandertales Ulam es atacada por un clan rival, los supervivientes huyen a través de un pantano. En una jaula de huesos celosamente guardaban un pequeño mechero, cuya flama mantenían viva desde hace varias generaciones. Ante el peligro acechante, el burdo envoltorio cae a las fangosas aguas, el fuego se extingue dramáticamente. Los Ulam desconocen cómo producirlo, la pérdida es devastadora. Entonces el sabio de la tribu encomienda al  cazador Naoh y dos de sus mejores hombres a recuperar el valioso legado.

Es 2017, el  hombre domina el fuego, ya no es un bien preciado digno de guerras, tampoco lo son las arcas de tesoros, incluso tampoco los pedazos de tierra. Hoy en día existe una guerra abierta entre las naciones más poderosas. Un conflicto que se pelea en este momento sin descanso, silencioso para la gente común, pero encarnizado para estas superpotencias que buscan desde hace mucho tiempo el medio para someter a enemigo. Ya no con una flama, sino con un código, aquél que desentrañe el mayor misterio que tenemos como especie, el arma más mortífera: nuestra inteligencia. Emulada y trasplantada a un sistema de supercomputadoras; capaz de tomar múltiples y complejas decisiones, que le permitan inmiscuirse en sus intrínsecos sistemas de cómputo, y provocar severos daños a su economía e infraestructura. Anticipar cualquier ataque cibernético y crear defensas que lo anulen incluso antes de ser lanzado. Y lo mejor de todo, lo haría de manera autónoma, recolectando toda la información disponible de todas las computadoras del mundo y analizándolas a velocidades de procesamiento inconcebibles. Para tomar las decisiones más acertadas, con las menores consecuencias posibles. A esto se le conoce como Inteligencia Artificial, cuyo origen data de la segunda guerra mundial, cuando el matemático inglés Alan Turing se dio a la tarea de descifrar el código ENIGMA que encriptaba los mensajes nazis y que rápidamente entendió que esta labor sería imposible de realizar incluso para un ejército de genios. Por lo que echó mano de los adelantos tecnológicos de la época para crear su célebre máquina, que eventualmente logró romper el hermético lenguaje enemigo, sentenciado así a la belicosa Alemania.

Este evento abrió los ojos a las grandes potencias, quienes a partir de ese momento dedicaron enormes recursos para desarrollar los sistemas más sofisticados de procesamiento de datos. Se había iniciado una nueva era. Con ella nacían las emblemáticas empresas de informática, las prestigiosas universidades formaban a expertos en este campo. La carrera por la supremacía en Inteligencia Artificial comenzaba, aquél que la ganara dPutin ominaría el mundo. Actualmente, los jugadores principales en esta misión son desde luego los Estados Unidos de Norteamérica, Inglaterra, Francia, Rusia, China y recientemente India e Israel. Estas naciones se encuentran en constante desarrollo en técnicas y equipo computacional de Inteligencia Artificial (IA) que son probados en vivo como espías virtuales en prácticamente todos los dispositivos electrónicos del mundo. Desde un simple celular hasta sofisticados sistemas de defensa militar. El nivel de desarrollo de estas tecnologías es tan avanzado, que Vladimir Putin externó recientemente su preocupación respecto al peligro que podrán representar para la paz mundial. Al prescindir éstas de la guía humana y basar sus decisiones en análisis autónomos que en cierto momento desencadenen una conflagración global.

Al final de la película, Naoh regresa con sus dos compañeros con los suyos, ya no con el fuego, sino con una extraña mujer, quien lleva en su vientre a su hijo, el primer homo sapiens híbrido, sería nuestro ancestro, y que ante el asombro infinito de los toscos neandertales, hace nacer la flama con solo frotar chispeantes pedernales sobre hierbas secas. La tribu estaba salvada, era ahora la dueña del mundo.

 

Corriente Alterna: Mirra, la india poblana.

Me encuentro aún despierta, y no puedo conciliar el sueño como las demás. Desde que llegué a esta barraca no he dormido ni un par de horas. Todo este silencio me inquieta, no ha sido así los otros días. Además en esta horrible penumbra, casi no veo nada: sólo la sombra de un árbol proyectada en el piso que parece un gigante caminando hacia mí.

Pasajeros de La Nao

Cierro los ojos imaginando que estoy recostada en la cama de mi casa y que al abrirlos veré a mis hermanos y mi madre a mi lado. Escucho algo, unos rumores, como si alguien estuviera rezando, y ahora percibo movimientos, veo unas siluetas que se desplazan en el dormitorio, alguien se acerca a mí, me amordazan, me colocan una capucha en la cabeza, ya no veo nada.
Oigo un alboroto, todos hablan al mismo tiempo, no entiendo lo que dicen, alguien grita: es la voz de del capitán Alves, -¡Llévenla!- grita, me levantan de mi tapete, sigo sin entender lo que ocurre, varias manos me estrujan y me guían no sé a dónde, camino a tientas y choco contra otras cautivas, estamos atadas por los pies y por los tirones que siento en ellos, supongo que formamos una fila, como en las que hemos sido trasladadas de pueblo en pueblo.
La iglesia de Santo Tomás era impactante. Los techos altos revestidos con figuras llenas de detalles, como los que vi en mi amada Panaji, solo que estos son diferentes, no como Hanuman el dios mono, fiel devoto de Rama reencarnación de Shiva, o Brahma el creador del Todo. Estos son dioses tristes y severos, rodeados de niños aladoCatarina San Juan s con extrañas trompetas. Un monje, de tantos que he visto en mi trayecto, me unge en la frente con aceite y me vierte agua de un pequeño pozo, en su lengua alcanzo a entender que desde hoy ya no seré Mirra hija de Nepatan Chaktam. No seré más impura por rezar a mis
queridos dioses, para ellos malévolos y obscenos. Mis pecados se han lavado y ahora he renacido, desde hoy seré Catarina San Juán, y serviré en tierras de ultramar, más allá de lo permitido a los de nuestros lares.

El trayecto ha sido tortuoso, más allá de lo soportable. Quince marineros han muerto por disentería, la fiebre me atacó por varios días, pero han sido las hojas de Fray Toribio las que me han hecho sanar y ahora puedo ponerme en pie sin ayuda de mi hermana de juramento Sadhvi. Desde hace varios días he escuchado que nos encontramos cerca, posiblemente en algunas semanas podremos estar en tierra firme y al fin podré líbrame de este terrible mareo.
Acapulco, es un lugar sucio, mal oliente, con algunas casuchas de madera y lanchas de pescadores postradas a lo largo de la costa. Nos espera una gran multitud que se arremolina alrededor del barco.
Tan pronto atracamos, un grupo de cargadores traslada las mercaderías que rápidamente son apiladas en carretas, en una de ellas me acomodan. A lo lejos veo a Sadhvi. Las dos lloramos, sabemos que nunca más sabremos de nosotras.

Ha pasado tiempo desde que llegué a la Ciudad de Puebla de los Ángeles. Aun recuerdo el día que andrajosa, me recibieron en la casa de Don Miguel de Sosa. Me asearon, me asignaron mis aposentos. Aprendí los enseres, y poco a poco me fui ganando la confianza de Concepción, el ama de llaves, quien me enseñó los secretos de la cocina que a su muerte heredé como encargada; y que aunque me gusta y es muy variada, es un tanto insípida. Por este motivo pedí en una ocasión a mi esposo Domingo, a quien prefiero llamarle Xiao, pues es originario de China. Que contactara a sus coterráneos, quienes traen en el galeón de la Nao, en el cual llegué hace más de diez años, especias de Oriente para aderezar los guisos de mis patrones. Así como algunas sedas con las que he confeccionado mis ropas, que a ojos de los locales resultan muy coloridas e intrigantes, y que cuando vienen a probar mis comidas; cada vez más populares en la región, no dejan de admirar por su rareza. Siendo ahora tan famosas aquí, que en varias casas ya algunas jovencitas piden ser ataviadas como yo, como la alguna vez llamada Mirra, ahora conocida como la China poblana.